Open Design

El pasado 2 y 3 de julio se celebró en Barcelona el congreso Open Design. Shared Crativity. Organizado por el FAD y comisariado por Viviana Narotzky, el congreso recogió la visión de ponentes como Alistar Fuad-Luke, Pietr Jan Stappers y James Bridle, así como experiencias prácticas de diseñadores de todos los ámbitos del diseño. (Audio de las ponencias disponible aquí)

Por Open Design se entienden aquellas prácticas profesionales que utilizan una filosofía de código abierto, que implican a los usuarios en el proceso de diseño en sus distintas fases -desde la definición del briefing hasta la producción final del artefacto- y les capacitan para participar en la construcción de nuevas formas de trabajar y vivir. Pongamos algunos ejemplos.

Diseño de código abierto
El diseñador industrial Ronen Kadushin define el diseño Open como aquel que es nativo en Internet, que siempre está disponible aunque no exista fisicamente y que es manipulado por el usuario final. Sus diseños son artefactos que se distribuyen digitalmente en un archivo DXF que el usuario final llevar a producir localmente y montar él mismo. Un ejemplo de ello es fantástico frutero Flat Knot.

Apyando esta filosofía, Renny Ramakers, co-fundadora de Droog Design presentó el nuevo concepto de producción que estan trabajando en DroogLab bautizado como Downloadable Design.

Zoe Romano de Openwear presentó al diseño abierto como a una forma de manifestar un desacuerdo con los procesos de producción global, concretamente en su caso, en el sector textil. Los proyectos que se distribuyen bajo licencias openwear se entienden como una forma de apoyar las economías locales y fomentar el acceso al consumo de diseño de moda para todos los públicos. Un ejemplo reciente de trabajo bajo licencia Openwear son los Zapatos para ensamblar diseñados por Diego Bustamante, Sanjay Fernandes y Marcela Rozo.

 

Producción abierta
Una de las claves en la creación de diseño abierto es que sea fabricable localmente. Tomas Díez, director del FabLab Barcelona, destaca la importancia de consolidar una red mundial de laboratorios de producción abierta que investiguen las posibilidades de la fabricación digital en todos los ámbitos del diseño y capaciten a las personas para ser autónomas en la producción. Un ejemplo de las posibilidades de la fabricación digital es el proyecto Fab Lab House – IaaC: una casa autosuficiente, alimentada con energia solar, personalizable y fabricada en red por diversos FabLabs.

Un factor determinante en el diseño de artefactos fabricados bajo la filosofía Open es que deben ser diseños simples en su ensamblaje y deben contener instrucciones detalladas para su producción y montaje. Un ejemplo de cómo construir un diseño desde la simplicidad constructiva es la lámpara Platonic Suns diseñada por Daniel Saakes basada en las lámparas de Ikea Lampan. Instructables o IkeaHackers son comunidades virtuales que comparten instrucciones para producir y construir todo tipo de cosas: desde muebles hasta pasteles pasando por tareas de fontanería o circuitería electrónica. Estos dos ejemplos son pioneros en lo que Alastair Fuad-Luke define como un cambio de paradigma: From Knowhow to Growhow, es decir, la transferencia de conocimiento como modelo para el crecimiento.


 

Economía abierta
El diseño y la producción abierta también se acogen a nuevas fórmulas respecto a la propiedad intelectual que los rige. La mayoría de los proyectos se licencian bajo Creative Commons que garantizan a los diseñadores el derecho a ser sus creadores, pero permiten que el público los use y manipule. Esta filosofía en expansión, plantea toda una serie de retos entorno al modelo económico en que ha de basarse el diseño abierto. Un camino que puede tomar este reto son las plataformas de Crowdfunding que permiten financiar proyectos a partir de pequeñas aportaciones particulares. Ejemplos de ello son Kickstarter, Verkami o Goteo. De hecho, estas iniciativas mueven grandes cantidades de dinero, 130 millones de euros en los tres años que lleva Kickstarter funcionando y esto garantiza el futuro de estas plataformas en la construcción de un nuevo modelo económico para el diseño.

 

Creatividad compartida
Finalmente, el diseño abierto también puede entenderse desde una perspectiva metodológica, donde el proceso proyectual es abierto y participativo. Es lo que se denomina co-creación. En el congreso, las ponencias de los profesores Fuad-Luke (Aalto University) y Jan Stappers (TU Delft), defendieron esta metodología más allá del diseño, conviertiendóla en una herramienta para la construcción colectiva de ciudades y gobiernos Open. Un ejemplo de ello es la ciudad finlandesa de Lahti, que ha implantado un programa de desarrollo comunitario para la creación de una ciudad innovadora. Hay múltiples ejemplos de participación ciudadana y co-diseño en la construcción de la ciudad, uno de ellos esta estación municipal para guardar bicicletas.

 

Finalmente, quisiera valorar positivamente esta tendencia para el mundo del diseño, puesto que la sociedad digital se está construyendo en base al código abierto y el diseño tiene la responsabilidad de representar y servir a la sociedad tal como es.

“El diseño abierto y la co-creación, reunen suficiente potencial para capacitar a las personas en la búsqueda de soluciones que generen bien común”.
Pieter Jan Stappers.

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Autor: Rosa Llop
BA Top Up Arts and Design. Southampton University

Rosa Llop © © 2012


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